miércoles, 5 de julio de 2017

Mundos paralelos bajo la forma de islas legendarias: Avalon y San Borondón


Por Tesa Vigal

Esta entrada es para el vértigo de soñar, explorar, especular, o imaginar sin límites.
Aunque la física cuántica es parte de la ciencia, a mí me suena a poesía, magia, surrealismo, sueños, y por eso me fascinan sus teorías sobre la materia oscura, la mayor parte de la materia existente en el universo, los experimentos con partículas que una vez estuvieron juntas y, al separarlas, siguen reaccionando al mismo tiempo ante la misma estimulación, el gato metido en una caja que puede estar muerto o vivo antes de abrirla en uno de los universos posibles. 

Esta última teoría, sobre la existencia de universos paralelos, es la que más me hechiza; o casi. Quizás porque me parece lógica, dada la impresión de misterio que siempre me ha trasmitido el mundo y sus seres, incluyendo personas, la sensación de que siempre hay más lados, facetas, rincones, puertas… En un infinito laberinto que abarca lo pequeño, lo grande y, a continuación, todo lo pone entre interrogaciones porque el mundo es producto de nuestra percepción personal. Por eso, es igual de extraño vivir que morir, la existencia de una ardilla o un fantasma, de terrícolas o jupiterinos, de gente maravillosa y deleznable, de pavor y maravilla como diría Don Juan Matus, el indio de Castaneda. Me encanta esa frase por enorme, por sabia, la repito mucho, debería cortarme un poquito.

Y, la más inquietante consecuencia, la posibilidad de infinitos mundos paralelos, surgidos de cada decisión. En este mundo tú decides no casarte, volver a tu país, cruzar esa calle, abrir esa puerta, estudiar tal cosa… Y en el mundo paralelo correspondiente te casas, no regresas, no abres la puerta, estudias otra cosa, no cruzas la calle.  

No sé si existen los territorios fabulosos, los lugares paralelos habitados por los espíritus de la naturaleza, las islas flotantes, las que aparecen y desaparecen como si su mundo y el nuestro hubieran tomado contacto por un tiempo limitado. Pero me gustaría. A continuación, algo de lo que se cuenta sobre ellas.

Ambas islas existirían, “de alguna manera y en algún momento”. Una, cerca de la colina de Glastonbury (Inglaterra). La otra, sería una supuesta octava isla canaria, la más occidental de todas ellas. Ese es uno de los puntos clave: el Oeste, el lugar donde el sol se pone, el lugar de la muerte. Un lugar de transformación, interior y/o exterior, la puerta a otro mundo. Ambas parecen ser materializaciones de un mismo espacio mítico, donde desaparecerían las coordenadas espacio temporales de nuestro mundo y se entraría en otra dimensión más espiritual que física, en cuanto que según estas leyendas sólo quien tiene los ojos y el interior abiertos (corazón y espíritu) podrá acceder a su geografía física.

Incluso coinciden en una de sus múltiples denominaciones. Ambas han sido llamadas, entre otras cosas, islas afortunadas. Y a su vez pertenecerían a ese tipo de territorios míticos, reinos o ciudades, como Shambala, o las ciudades “perdidas” de Sudamérica.

Su carácter legendario tiene dos vertientes. Una sería su naturaleza más espiritual que física. Otra sería una parcial naturaleza física, pero perteneciente a otra dimensión, lo que enlazaría estos territorios con la existencia de mundos paralelos, a modo del reino borroso, el país de hadas y duendes que coexistiría con el plano humano de manera paralela, aunque a veces se cruzarían en puntos, o lugares comunes. Momentos del espacio y espacios temporales, que serían umbrales de apertura, puertas que podrían abrirse y cerrarse en cualquier momento inesperado y en determinados tiempos fronterizos: amanecer, atardecer y días o noches de solsticio, el de verano, la noche de las hogueras de San Juan, 21 de junio santificado y trasladado al 23 por la iglesia para tratar de separarlo de la fiesta pagana, y el de invierno, navidad. Esta asociación con el pueblo gentil está plasmada concretamente en la Isla de Avalon, en la que salen a relucir nombres como la Dama del Lago o el Hada Morgana.

'Excalibur' de John Boorman, en el centro una joven Helen Mirren como el hada Morgana
Hay, además, una característica del país borroso cuya lógica interna encajaría con el tipo de avistamientos de estos territorios. Es la capacidad del “encanto”, el poder materializador de hadas y duendes, moldeando la forma de las cosas con su deseo puro, esto es sin mezclas (también parte de su naturaleza, en este caso de su forma de sentir y actuar). Así modificarían su propia forma, de ahí la variedad de las imágenes con las que se aparecen ante el testigo humano. Y relacionándolas con las imágenes arquetípicas que ya posee ese testigo, con sus propias creencias y simbología.
Ese aire de mundo aparte vendría remarcado por ser islas, lugares separados y rodeados por el mar, que simbólicamente es el inconsciente, la fuente de la vida no sólo material sino emotiva y espiritual. Y, como territorios distintos, tendrían características ajenas a la normal apariencia de la vida en la geografía humana, como la inmortalidad, la ausencia de fatiga y la materialización extraordinaria, o la abundancia inagotable.

El Merlín de 'Excalibur'
Las islas son, además, uno de los espacios favoritos de las hadas. Habitarían en algunas exclusivamente “suyas” y en otras compartidas con el ser humano. Algunas serían islas flotantes, sin asidero firme como las islas humanas, otras se hallarían sumergidas parcial o completamente, saliendo a la superficie en ciertos momentos, y existe la creencia de que es posible acceder a ellas cada 7 años, y conseguir que se mantengan emergidas si se lleva el fuego a ellas.

En las islas españolas se cuenta que albergan este tipo de habitantes. El follet, es un duende de las islas baleares, doméstico y apegado a uno de los habitantes de una casa. Servicial y bondadoso, muy activo y juguetón, con la típica forma de jugar y embromar a los habitantes de una casa, escondiéndoles las cosas. Y con la particularidad de traspasar, al humano que él elija, el poder materializador de modificar su apariencia física. Pero también existe el barruguet, un duende molesto a quien le encanta martirizar y hacer rabiar a los humanos. Tiene brazos desproporcionadamente largos, barba y voz ronca y fama de perverso y lascivo. Sus lugares favoritos para vivir son cuevas, molinos, agujeros de las paredes, pozos y cisternas. 

Mapa de Agustín del Castillo,
del siglo XVIII
También se habla de hadas, llamadas a veces Damas Blancas y relacionadas con cuevas y fuentes, una vez más. Y tengo que contar aquí una experiencia que le sucedió a un amigo, en una casa retirada en el campo de la isla de Ibiza, de la que salió huyendo con su novia tras tres noches de oír, aterrados, el impactante sonido de gigantescas puertas metálicas abriéndose y cerrándose bajo tierra.

En las Canarias, se han perdido las referencias mitológicas de los guanches y los seres mágicos que ahora la pueblan son espíritus que recorren los campos pudiendo adoptar formas de perros o gatos blancos, que tan pronto pueden guiar rebaños como perseguir a personas, provocar estrépitos, o irrumpir en la vida cotidiana de alguna manera. Es curiosa su manera de hacer notar su presencia en una casa, produciendo el ruido de caída de gotas de agua y a continuación comenzar con sus “bromas”. También hay seres encantados cerca de algunas fuentes. Y “seres blancos” de ambos sexos en muy especiales lugares. Por ejemplo, en el barranco de Badajoz en Tenerife donde existen numerosos testimonios de apariciones mágicas. Y luces misteriosas, a veces asociadas con el fenómeno ovni, en numerosos lugares del archipiélago. Existe una fotografía en la caldera de Taburiente en la isla de la Palma, hecha a dos niños. Detrás de ellos, en la foto revelada aparece una figura blanca de aspecto femenino, una vez descartados orígenes técnicos en el laboratorio fotográfico. 

Más que de hadas, en Canarias se habla de espíritus, de antiguas y poderosas civilizaciones paralelas, y de puertas inducidas, donde al cruzarlas el tiempo se modifica, característica típica del acceso al país borroso. En el pueblo de San Juan en Tenerife, se cuenta la historia de una niña que se quedó dormida en una cueva y al despertar habían pasado 30 años humanos. Es curioso el hecho de que actualmente se ha cerrado la puerta de dicha cueva, aunque los vecinos no la olvidan y saben de sus propiedades de acceso a otros mundos. (Recomendamos vivamente la trilogía sobre duendes, hadas y gnomos en España, de Jesús Callejo y Carlos Canales para más detalles sobre la naturaleza de los seres del país borroso en toda la península ibérica). Y la entrada sobre ellos en este blog:

A continuación, San Borondón (arriba mapa francés con la isla de San Borondón en el círculo rojo) y Avalon, mencionando algunas de sus referencias históricas, físicas y legendarias.
San Borondón
Por supuesto existe una hipótesis racional a sus avistamientos, hablando de reflejos y espejismos. Y ciertamente suena muy sensato, sólo que eso sólo, como suele suceder, no explicaría toda la leyenda sobre ella. Tan sólo sería una base, quizás sólo su cara física.

El nombre se deriva de un monje irlandés, medieval, llamado Barandán o Brandán nacido en 480. Es curioso que aquí surja otro nexo en común entre ambas islas, el nexo celta, la religión anterior al cristianismo.

Se trata de uno de esos santos curiosos, de vida sumergida en brumas y maravillas, aunque es cierto que existió históricamente, y de él han quedado escritos, entre otros algunos tratados geográficos y astronómicos, una regla monástica, unas “Revelationes” de carácter profético y su “Navigatio” en donde relata sus viajes marítimos y en concreto atlánticos, que fue el origen de la leyenda por la que es conocido.

Su figura permaneció en el olvido hasta el siglo XI cuando diversos monjes, entre otros el abad de Cluny Raoul Glaber, empezaron a difundir sus viajes oceánicos, incluyendo ya sus detalles maravillosos y una gran riqueza simbólica, en varias versiones de la “Navigatio” del santo, inspiradas tanto en el aire iniciático de la Odisea homérica, como en los relatos fabulosos de las “1001 noches”. Se trata de la misma simbología que conforma la tradición mágica o esotérica ancestral. Por ejemplo, en una de sus peripecias, San Borondón y sus compañeros recalan en una isla que es en realidad una ballena (como en el famoso pasaje de las 1001 noches, dentro del relato de Simbad), aunque es una imagen ampliamente extendida en diferentes culturas. Una isla ballena es una tierra viva, capaz de acoger y cuidar a los que tienen conciencia de esa cualidad esencial, que sumada a otro elemento vivo, como el agua, remarca el origen sagrado de todo lo existente, y permite alcanzar la “meta”, el “puerto”, a quienes saben reconocer e identificar su profunda naturaleza.

Borondón y los suyos recalan también en una tierra donde crece la hierba que conduce a la locura. Si la consideramos en su acepción antigua, como un misterioso don divino, se relacionaría con el estado de conciencia diferente, sagrado, que permite conectar con planos superiores mentales. Y allí las aves permiten, o conceden, comprender su idioma, el famoso y mágico “lenguaje de los pájaros”, esto es de los seres que “vuelan”.

La isla de San Borondón ha sido también llamada La Encubierta, o La Inaccesible, en concreto en algunos escritos de la antigüedad clásica de Plinio y Ptolomeo. Y desde luego, ya se habla de ella desde la conquista de las Canarias, con su carácter de isla de la eterna juventud. Así mismo se la ha llamado en algunas viejas crónicas Isla de las 7 Ciudades, donde aparece otro elemento simbólico con la presencia de ese número arquetípico.

Dibujo cascada interior de
San Borondón
También existen muchas referencias a ella por parte de historiadores y viajeros. El historiador canario Juan de Abreu en el siglo XVII la da por auténtica y hasta trata de ubicarla: “parece estar en 10º y 10’ de longitud y 29º y 30’ de latitud”. Y se organizaron diversas expediciones en su búsqueda durante los siglos XVI y XVII, la mayoría precipitadamente, después de algún avistamiento, de las que se guardan referencias documentales. Pero la isla desaparecía cuando la nave se aproximaba demasiado.

Y hay testimonios de los que afirman haber arribado a ella. Por ejemplo, en el siglo XVI, el piloto portugués Pero Velo de Setúbal, a quien se tomó declaración oficial. Contó que dos marineros tuvieron que ser abandonados allí porque, al poco de desembarcar, se desencadenó una impresionante tormenta que obligó a volver al navío y levar anclas por la cercanía de una costa rocosa.

Dibujo de Pedro Agustín Castillo, siglo XVIII
Un curioso testimonio es el de Marcos Verde, también en el siglo XVI, que también afirmó haber desembarcado en ella y cuenta que, algunos hombres que se internaron en ella por diferentes senderos, empezaron a dar gritos de terror, volviendo al barco, levando anclas y viendo desaparecer su costa nada más alejarse de la playa.

Viera Clavijo, en el tomo I de sus Noticias cuenta (en 1772) que: “Hace pocos años que, retornando de América uno de los Registros de nuestras islas, creyó un día su capitán que había avistado la isla de la Palma, más al día siguiente, en que esperaba llegar a la de Tenerife, se halló frente a la verdadera isla de la Palma”.

También hay datos curiosos. En 1723 un sacerdote exorcizó la isla mientras aparecía y desaparecía entre nubes y niebla, ante numerosas personas y quedando constancia ante notario. Y la existencia de una única foto de San Borondón, hecha en 1958 por M. Rodríguez Quintero, de la Palma.

Y se da una coincidencia en el aspecto físico relatado por los testigos. Sería una isla alargada con dos sistemas montañosos en sus extremos, una gran depresión o valle en su centro y una claridad desconcertante. Aparte de la ya citada neblina o bruma, en la que se envuelve antes de aparecer y desaparecer, característica ésta presente en  todos los testimonios de supuestos contactos con otras dimensiones, desde reinos legendarios a experiencias de tiempos perdidos y traslaciones espaciales “imposibles”.

Isla de Avalon
En esta isla aparecen referencias concretas que relacionan su carácter extraordinario (ya citado más arriba, eterna juventud, abundancia, etc.) con el cuerpo legendario del rey Arturo. ¿Completándolo? En ella se unirían la simbología femenina de la sabiduría (Sofía) de la copa, o receptáculo, con la ancestral Diosa Blanca inspiradora de poetas y fuente de vida y muerte, y con los mágicos territorios paralelos donde “ese tipo de cosas” tiene lugar.

En el siglo XII, cuando surgió y se extendió por toda Europa la leyenda del grial, el escritor Geoffrey de Monmouth fue quién popularizó la conexión de Arturo con la isla de Ávalon, a donde fue conducido una vez muerto y donde se dice que permanece “dormido”, guardado su profundo sueño por el Hada Morgana (según el poeta y estudioso de los mitos antiguos Robert Graves sería la misma identidad de la Dama del Lago, con distinto nombre y, a su vez, ambas serían nombres diferentes de la Diosa Blanca, la gran diosa primordial). El poeta Lydgate, del siglo XV, describe a Arturo como “un rey coronado en el país de las hadas”.

Merlín dibujado
En 1191, los monjes de la abadía de Glastonbury anunciaron el descubrimiento de una posible tumba de Arturo, y así es como se lo venden aún a los turistas de esta colina sagrada, ya que desde la más remota antigüedad fue enclave sagrado para las diferentes religiones. Es un lugar fuertemente empapado de conexiones y puertas con otros mundos.

Avalon se deriva de la palabra arcaica inglesa “aval”, manzana, y de ahí vendría el nombre de isla de las manzanas. Fruto relacionado con los cultos femeninos más antiguos, uno de los símbolos de Afrodita y asociada entre los celtas con la inmortalidad. Curioso también que en la Biblia cristiana sea un fruto asociado con el conocimiento, más allá del bien y del mal. El centro de la manzana con sus pepitas forma una estrella de cinco puntas, de ahí el famoso pentáculo mágico. Y uno de los trabajos de Hércules es el de robar las manzanas del jardín de las Hespérides. Los celtas la llamaban también Isla de Cristal o Isla Radiante, y allí colocaron una entrada a otro mundo. El ya citado Geoffrey de Monmouth la llama Isla Pomor en su “Vita Merlin”.

Merlín, enigmático y polifacético personaje, asociado al poeta Taliesin y el caldero mágico. Y es que antiguamente un poeta no era un simple hacedor de versos (para los más sensibles ahora tampoco, aunque en todo caso no tendría tanto “poder” como antes). Tenía también algo mágico como intermediario entre la dimensión de dioses y humanos, y el efecto de sus versos era abolir el espacio y el tiempo humanos, acceder literalmente a otras dimensiones, a través del nivel más profundo de la nuestra. Un poder de revelación de la esencia de las cosas y un “fijador” del tiempo, por un lado, y materializador por otro a través de su palabra. Ese caldero mágico se halla en Caer Sidi, el castillo espiral de la muerte que lleva a la vida, lugar asociado también con Avalon, el reino de la transmutación. Donde los mundos se conectan y confunden y sólo los preparados para afrontar el Misterio pueden recorrer sus caminos. Mujer, Diosa, Serpiente y Manzana, elementos todos ellos relacionados con la Diosa Primordial.  Y un dato fascinante de Merlín es que vive al revés, cada año rejuvenece un año y, claro, a veces se hace un lío con el tiempo. Eso que sabe de alguien, de una circunstancia, ¿pertenece al futuro, o es un recuerdo? 

Isla flotante Hy de Brasil
En las cercanías de la colina de Glastonbury se levantaban, antiguamente, unos 30 menhires, posible observatorio astronómico y señal del carácter sagrado milenario del lugar, complementado por un manantial sagrado y el “laberinto druídico”, construido como vereda procesional. Aunque la mayoría de las piedras ya habían sido removidas a finales del siglo XIX, aún permanece una, considerada piedra de poder y llamada La Roca Viva. Se dice que quien la toca, al amanecer o a media noche, siente una corriente eléctrica que emana ostensiblemente de ella. En Ávalon, también fue forjada la espada Excalibur del ciclo artúrico, y cuya “propietaria” es la Dama del Lago, al fondo del cual retornó. Y en Avalon también vivirían las 9 (otro número asociado a la Diosa Blanca en relación con las fases lunares y su duración) doncellas hermanas del Hada Morgana, guardianas del caldero mágico.

Ítaca, la isla real más mítica
La mayoría de estos seres mágicos, la más conocida el Hada Morgana, fueron satanizados por el cristianismo por su carácter pagano, convirtiéndolos en seres malignos con poderes maléficos. Como decía el poeta Rilke a principios del siglo XX, quien se acerca a ese lugar sin abrirse a las posibilidades de ser, sólo verá la abadía de Glastonbury. Imposible ver el lago ni la isla sagrada, ni sus misteriosos habitantes. Yo añadiría que el conocimiento será entonces imposible. Sólo se tendrá acceso a la información.





 



     

  


viernes, 14 de abril de 2017

Amor y obligación son incompatibles

Por Tesa Vigal

'Antes del atardecer' de Linklater
¿Se puede querer por obligación? ¿Se puede desear por obligación? Supongo que la respuesta mayoritaria sería negativa. Sin embargo, las relaciones afectivas están plagadas de convenciones sociales, rápidamente concretadas en compromisos. Y esa palabra, que suele utilizarse como sinónimo de entrega, no lo es, es sinónimo de obligaciones. Algo que se puede elegir libremente en cualquier otro campo (laboral, político, social, o la simple promesa a alguien), pero nunca en lo afectivo-sexual.

Aquí se me ocurre una cita de Fitzgerald, el escritor que me fascina, me conmueve por su impresionante luz desesperada. Es una de las frases que he subrayado en este largo periodo, de varios meses sin escribir en los blogs, corresponde a ‘Suave es la noche’: “… devolver a todos a su verdadero ser, borroso tras los compromisos de no se sabe cuántos años” / “El corazón le latía fuertemente ante la presencia de lo desconocido, lo inexplorado, lo que no se podía analizar ni explicar”.


En esta novela, el protagonista se siente forzado a seguir con su mujer, porque ella ha sido su antigua paciente neurótica, herida por tanto. Y sus motivos son varios, aunque no es consciente de todos ellos. Por sentirse poderoso, para no dañarla (aunque creo que es mayor el dolor causado por alguien que está a tu lado sin querer estarlo), y también por miedo a la posible reacción de su mujer.
En este sentido he recordado una peli que trata una variante del tema, con las impresionantes actrices Judi Dench y Cate Blanchett, ‘Diario de un escándalo’ (‘Notes on a scandal’), de Richard Eyre. Historia de una profesora de la que se enamora otra, creyéndose correspondida en su amor ilusorio, aunque la primera sólo siente por ella una relativa amistad. El título viene por la otra vertiente de la historia, la venganza de la ilusionada al descubrir que su amada tiene una relación ilegal con un alumno menor de edad. No siempre hay venganza, aunque creo que es peor la actitud de víctima de la persona no correspondida, no sólo por hacer sentirse culpable a la que no ama, sino por la posibilidad de que el dolor provoque cualquier reacción terrible en la persona no correspondida (suicidio, enfermedad, o simplemente vida dolorida).

'Notes on a scandal'
Lo diré en primera persona, porque yo he vivido la incómoda impotencia de tener que recibir, y pedir, la ayuda de otros, y también he tenido que ayudar a otros. Mi conclusión es que si yo necesito ayuda de alguien, recibirla por obligación es un regalo envenenado, porque no sería cariño lo que recibiría, sino una actuación forzosa. Así que, cuando fuera posible, recurriría a profesionales cuyo trabajo pagaría. Pero aquel que no cumpliera con sus obligaciones (paterno-filiales, de pareja, amistosas… cualquier relación afectiva) sería señalado acusadoramente, sin contar con el sentimiento de culpa generado en quien es íntegro y su cariño auténtico, libre y claro.
Lo que se “debe” hacer, es una frase contraria al amor, de efectos dolorosos tanto en quien supuestamente da, como en quien supuestamente recibe.
Jung

Puede que sea demasiado romántica, por eso no creo en el matrimonio sino en el amor, pero las relaciones afectivas que veo alrededor son, en su mayoría, relaciones de poder. Con todo su amplio espectro de actitudes y emociones: sometimiento, sumisión, autoridad, obligaciones, superioridad-inferioridad. Esta última dualidad es, además, la base del carácter, o la ideología autoritaria para la cual toda diferencia implica superioridad o inferioridad. No conciben la igualdad de derechos para todas las diferencias. Una cita impresionante de Jung: “Donde hay amor no existe deseo de poder y donde predomina el poder el amor brilla por su ausencia. Uno es la sombra de otro”.
Dibujo de Moebius
Curiosamente, esa actitud es la que sobrevuela la mayoría de las noticias del mundo, donde se siguen escuchando insoportables noticias sobre gente que sigue matando por poder, o por dogmas varios, y otros que continúan insultando, descalificando, o lanzando bonitas frases generales, demagógicas, en lugar de debatir, escuchar, comprender…
Si se trata de una pareja amorosa, es aún más triste por abarcar delirantes obligaciones cotidianas (acudir a una comida familiar, o ir al cine o a dónde sea sin tener ninguna gana…). Parecería una situación más leve que una enfermedad, por ejemplo, pero su efecto es igualmente corrosivo al partir de una actitud base. Una relación amorosa es libre, o no es amorosa, sino un contrato social, con o sin papeles, que ata, un verbo de por sí contrario al amor, no sólo con la pareja, sino con su familia, su tiempo, sus aficiones, como si emparejarse implicara renunciar a la vida propia. Triste contradicción porque si ya no se tiene vida propia, ninguna vida puede compartirse. Nadie es propiedad de nadie. Ni empleados, ni padres, ni pareja, ni hijos.

Que yo recuerde ahora, hay otra historia del impresionante Fitzgerald, ‘El gran Gatsby’, que trata también de lo ilusorio de un amor no correspondido. Una cita: “… sino por la colosal vitalidad de su ilusión. Había ido más allá de ella, más allá de todo. Se había entregado, con creadora pasión, acrecentándolo todo, adornándolo con toda brillante plumita que hallara en su camino. No existe fuego ni lozanía capaz de desafiar a lo que un hombre es capaz de almacenar en su fantasmal corazón”.
El protagonista es también un romántico, por lo tanto la libertad es fundamental para él, nunca se atrevería a forzar a su amada, ni a obligarla a nada, pero lo terrible es que ha caído también en lo ilusorio de creer que ella le ama, y no sólo eso, sino en creer que ella es una persona íntegra, cosa que no es.

Khalil Jibrán
Sobre el amor, las impresionantes palabras del poeta libanés Khalil Jibrán, de su libro ‘El profeta’:
El amor no da, ni toma nada, excepto de sí mismo” / “El amor sacude nuestras raíces” / “Pero dejad que se abran espacios en vuestros pensamientos hasta que los vientos del cielo dancen entre vosotros” / “amaos mutuamente pero no hagáis del amor una obligación” / “que cada uno llene la copa del otro, pero no bebáis de una sola copa” / “Cantad y danzad juntos y siempre estaréis alegres, pero que cada uno de vosotros sea él mismo” / “Dad todo vuestro corazón al amado, pero con cuidado, que esta ofrenda no sea la causa del sometimiento del uno al otro” / “Porque las columnas del templo fueron dispuestas por separado y ni el ciprés se cobija bajo la sombra del roble, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés” / “Pues un amigo está para saciar nuestros anhelos, no nuestro vacío”.





sábado, 21 de enero de 2017

Vivir de otra manera: 'Captain Fantastic'. Ser en lugar de tener

Por Tesa Vigal
'Captain Fantastic' de Matt Ross parece una peli sacada de los años 60-70, época de la contracultura, cuando se exploraban formas de vida alternativas, lo importante era la auto realización en lugar del dinero. Ser en lugar de tener. Además, la interpreta el enorme actor Viggo Mortesen, y lejos de alabar utopías es una indagación honesta, como la del propio padre de la historia, lleno de contradicciones pero no sólo admitiéndolas sino dispuesto a subsanar errores. Aunque algunos tengan largo alcance, porque su forma de vida paralela, en una cabaña en el bosque llena de libros y de la guitarra de su padre, abarca a sus hijos y, en un momento de la historia surge lo inevitable. Uno de ellos, un chaval de unos 12 años se rebela, quiere celebrar la navidad como todo el mundo, y cuestiona la visión de su padre. Además, la madre de los niños muere en un hospital cercano a la casa de sus padres conservadores, y su marido y sus hijos tienen que salir al exterior para el funeral, dar la cara con su aspecto estrafalario de aire hippy, su ignorancia del mundo exterior, su enorme y chocante cultura en comparación con sus primos ignorantes, adictos a los videojuegos.



Todo ello pone sobre la mesa el tema principal. El padre es un adulto, puede vivir como quiera, pero ¿qué derecho tiene a mantener apartados de la sociedad a sus hijos, sin darles la oportunidad de elegir por ellos mismos?

Hay un tema políticamente incorrecto, ahora que está mal vista la caza y en auge el vegetarianismo. Los niños cazan para comer. Su padre les regala cuchillos, forma parte de la enseñanza de vivir en y de la naturaleza. Impresionante la primera escena con un ciervo en el bosque y el hijo mayor, adolescente, pintada la cara para cazar, al acecho, en silencio.



Complicidad entrañable la noche que empiezan a hacer música y bailar, primero con la guitarra, a la que se suma la percusión sobre un cajón y las voces cantando. Y cuando se le piden argumentos al chaval que quiere celebrar la navidad, todos tranquilamente dispuestos a escuchar y debatir.

Se me ocurre que el aire voluntarioso de ciertos momentos de la película, surge de manera inevitable, por la propia situación buceadora de la historia, en estos tiempos en que ese tipo de planteamientos es insólito, porque las reivindicaciones van por otro lado, un lado muy adaptado a la sociedad, reclamando mejoras económicas y puestos de trabajo. Por eso, quizás, la forma de vida de esta familia suena más que utópica extraña, porque las motivaciones contraculturales ya no están en el aire, y para muchos son inimaginables, o absurdas, o… Justo lo que pensaban de ellas los padres de los hippies de aquellas décadas.



Me encanta una frase de Noam Chomsky, el filósofo favorito del padre hippy, cuyo cumpleaños celebran todos en lugar de la navidad: “Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas”.



domingo, 13 de noviembre de 2016

Leonard Cohen, la voz de un pájaro en el alambre

Por Tesa Vigal

"Un borracho salta por la ventana. Quisiera poder cantar así". 


Poetas que convierten poemas en canciones hay algunos memorables, como Tom Waits, Bob Dylan sobre todo, Lou Reed, Patti Smith... Y existen otros cuya música crea climas, tonos inolvidables, pero sólo unos pocos, entre ellos Leonard Cohen, poseen un equilibrio perfecto entre letra y música, de tal modo que la atmósfera resultante es avasalladora, imparable, envolvente hasta empapar la sangre y alma de los que escuchan.

Otro rasgo distintivo de Cohen es su ambigua sobriedad, y además está su voz, junto a la Tom Waits y Janis Joplin, una de las voces más personales y rotundas, tanto que por sí solas son un instrumento musical más, fundido por entero con el resto de la canción que así se torna indivisible. Una sola experiencia conjunta que va calando en profundidad irremediablemente, sin dejar a nadie indiferente.

Lo primero que hizo fue escribir poemas y dos novelas durante los años que vivió en una isla griega. Fue a continuación, ya en la treintena, cuando se fue a Nueva York echando de menos la música como parte de sus poemas. Allí empezó a grabar sus primeros discos, y vivió un tiempo en el hotel Chelsea frecuentado por otros artistas, entre ellos Janis Joplin. De su encuentro erótico surgió su canción "Chelsea hotel".


Su admiración por Lorca le hizo poner música a uno de sus poemas de "Poeta en Nueva York": "pequeño vals vienés". Y ponerle de nombre Lorca, a una hija.
Su inquietud le llevó más tarde a vivir en una granja en Tenesse y últimamente a pasar algunos años en un monasterio zen californiano, donde le llamaban "el silencioso".

Todas estas vueltas de su camino aparecen reflejadas, unas en potencia, otras directamente, en una entrevista de los comienzos de su carrera musical, tras un concierto en París en 1970. La curiosidad de este hecho vuelve muy interesante transcribir la entrevista, porque además refleja perfectamente las ondas de ese tiempo, y cómo se veía a España entonces desde fuera, un país de régimen totalitario en donde muchos, Cohen no, se negaban a actuar.

Fragmento de la entrevista de Michel Brillé y Jacques Vassal, en los años 60:
Michel Brillé: Me preguntaba si sueles usar poemas ya escritos anteriormente para convertirlos en canciones.
Leonard Cohen: Siempre ha habido una guitarra invisible detrás de toda mi obra, ya sea en la que 'ellos' llaman prosa, o en la que llaman poesía, que son distinciones que yo nunca he hecho. A veces los poemas nacen con la música, otras es la música la que nace tras ellos, y a veces las palabras reclaman una música para hacerlo perfecto.
Jacques Vassal: Las autoridades y la policía griegas debían estar al corriente de tus actividades artísticas ¿te encontraste en alguna ocasión en dificultades con ellas?
L.C: Trato de vivir bajo todos los regímenes sin necesidad de disimular nada, aunque cada vez sea más difícil hacerlo. Creo que no hay un solo régimen en el mundo con el que no me sienta molesto, pero... no tengo ninguna intención de que me detengan... Existe gente más apta que yo para vivir ese tipo de situaciones. 

Michel Brillé: En la literatura francesa, hay alguien que se podría decir que se te parece como un verdadero hermano, ese hombre es Camus.
L.C: Para mí es un gran cumplido.
J.V: En tus canciones se adivina, y más especialmente en tu voz y tu manera de cantar una especie de sonrisa irónica escondida tras el micro y una inmensa amargura. ¿Crees que te falta optimismo?
L.C: A veces me siento del todo desesperado; incluso llego a considerarme como un acontecimiento cómico en el mercado. (Se ríe)
J.V: ¿Cómo reaccionas ante este fenómeno, un poco comparable con el que le pasaba a Dylan hasta hace poco, de que millares de jóvenes del mundo esperen de ti, como de una especie de profeta, secretos revelados, o respuestas a sus problemas más apremiantes?
(Su respuesta es semejante a la de Dylan, cuando le preguntaban sobre el mismo tema. Por cierto, me encanta el comentario de Dylan ante la noticia del premio nobel a Dylan: “es como si le pusieran una medalla al Everest por ser la montaña más alta del planeta”)
L.C: Yo no sé si tengo algo que enseñar, pero me he hecho la promesa de decir todo lo que sé. A veces me veo simplemente como un mal ejemplo; si la enseñanza existe en este sentido, entonces quizás... 

(Llegada de otros periodistas. Cohen se ha sentado en la alfombra, imitado por casi todos)
Pregunta de una periodista: ¿Puedes tratar de definirte, con tu principal cualidad y tu principal defecto?
L.C: Me es muy difícil hablar de mí mismo, he hablado tanto de mis obras que siento hasta vergüenza de hablar aquí ahora.
Pregunta Periodista: ¿Lees los artículos y las críticas sobre ti?
L.C: No, para mí cuando hay crítica, es la crítica la juzgada.
P.P: ¿Cuál es tu concepto de la felicidad?
L.C: Un tipo de música, de colores... No, no me siento capacitado para hablar de ello. Pero entiende que no es que busque esquivar tu pregunta, pero debo ser honesto con lo que sé, y sé que cuando hablo de felicidad suena a falso. He leído a autores y a maestros que saben devolver, quizás, a las gentes sobre "el camino recto", pero mi papel no es estar entre ellos.
P.P: ¿Crees que vives de acuerdo con tus normas?
L.C: Tengo muchas normas ocultas; mi preocupación es eliminarlas. Eso, creo que es mucho más importante para cada uno de nosotros que querer alcanzar modelos ya conocidos. Estamos aquí en una difícil situación. Yo estoy aquí porque los medios de comunicación tienen hambre de manchar papel y de llenar el tiempo de antena, y yo lo comprendo, pero eso es una consecuencia bastante extraña al hecho de que un hombre escriba canciones.
Jacques Vassal: ¿Qué opinas de la gente que hace canciones políticas?
L.C: Hay una guerra, y nadie en mi opinión puede escapar de ella; y la gente tiene maneras sutiles y menos sutiles de combatir... No sé... Hay una especie de conflicto vicioso que nos concierne de alguna manera a todos; en un sentido, todos combatimos, en otro todos colaboramos, y yo no sé quién es el enemigo...

J.V: ¿Aceptarías cantar en África del sur o en España? (recordar que es una entrevista de los años 60, época franquista)
L.C: Sí, me gustaría hacerlo. No sé lo que ello 'probaría', pero si fuera posible dejar una nota de paz en el aire, valdría la pena hacerlo. Yo sé que en muchas partes del mundo hay gente hambrienta por ese tipo de nota. Muchas naciones y muchas personas se han hecho intolerables. Yo mismo, en un sentido, me he hecho intolerable... Los regímenes opresores no son más que manifestaciones externas de un trastorno total.
Pregunta Periodista:¿A qué característica de tu obra atribuyes el hecho de que numerosos jóvenes se sientan reconocidos en ella?
L.C: Encuentro muy difícil hablar del efecto de mis canciones. Es como si tuviera la voz de la autenticidad. Recuerdo un poema español que venía a decir, poco más o menos: "El Canto Verdadero pasa de labio en labio, de corazón en corazón, sin que nada lo pueda enjaular ni detener". Y así es como las canciones han tomado una verdadera importancia en la actualidad, no sólo las mías... Vivimos en una gran época para las canciones... La Canción, o la expresión del Misterio...

Curiosamente, en esa entrevista no le preguntaron sobre el sexo, ni sobre el amor, a Cohen el amante del amor... Ni sobre la fuente de sus poemas y canciones. Ahí van algunos de sus comentarios y frases que podrían llenar ese hueco:
"Conquístame o piérdeme, para eso sirve la oscuridad" (de “Dama de medianoche”).
"Las más sutiles sensibilidades de la época están convulsionadas con el dolor. Lo que significa que un cambio está a la vuelta de la esquina".

En una fiesta en Nueva York, una jovencita le pregunta cuál es su pasatiempo favorito. Y Cohen, imperturbable responde: "la masturbación".
"Una de las razones por las que tenemos guerras periódicamente, es para que los viejos puedan disponer de las mujeres de los jóvenes y eliminar la competencia por sus posiciones sociales. En cuanto al contenido, nada puedo decir, excepto que existe como realidad psíquica. Es auténtica"
"Yo estoy totalmente por el matriarcado"
"Como un pájaro en el alambre, como un borracho en un coro de media noche he intentado, a mi manera, ser libre".
"Cuando veo la cara de una mujer transformada por el orgasmo que hemos conseguido, entonces sé que nos hemos encontrado. Todo lo demás es mentira".
"La poesía no es una ocupación, es un veredicto".
"El matrimonio no es una prisión, es un cementerio. El lugar donde muere el amor y donde puede descansar"
"He dado algunos conciertos en hospitales psiquiátricos, pero no lo he hecho por caridad, ni por sentido del trabajo. Lo hago porque les llevo alegría, porque esa gente está en el tono de mis canciones. Siento que las entienden, siento que están en el mismo paisaje que ve nacer mis canciones".
“Pero ahora estoy frío como una hoja de afeitar nueva/ y necesito tu amor oculto” (De “So long Marianne”).

En fin, lo mejor para conocerlo es escucharlo. Obvio. Su atmosferaza cambia en pocos segundos cualquier ambiente. Aquí dejo una muestra, ‘I can’t forget’, una de las canciones del gran álbum de los 80 ‘I’m your man’, donde está incluida su versión de Lorca.
Versos del estribillo: “y no puedo olvidar, pero no recuerdo qué / pero no puedo olvidar, pero no recuerdo a quién”.  





     



jueves, 20 de octubre de 2016

Algunos clubs (a partir del nobel a Bob Dylan)


Por Tesa Vigal

Preguntas al viento:

*Requisitos necesarios para que unos versos sean literatura.
*Para cierta gente del mundo literario ¿poemas son sólo versos publicados en un libro llamado poemario?
*¿Cuál es la diferencia entre versos de un poema y los de la letra de una canción?
*¿Por qué, o para qué algunos rechazan que alguien sea un poeta, llamándolo cantante? (ignorando además que se trata de un músico que toca instrumentos y compone?)
*¿Por qué tras juzgar frívolamente a alguien, sin haberlo leído, no se reconoce el prejuicio y se hace pública la opinión? ¿Inconsciencia? ¿mezquindad? ¿obsesión clasificatoria...? 


El perseguidor de 'Duel' visto por el espejo
Para mí, no se trata de escribir versos, sino de ser un poeta. Pero por la flipante reacción de algunos, debe ser cosa de clubs más o menos privados. Supongo que habrá de muchos tipos. Este verano, conocí uno que incluía en su descripción la palabra "racionalista", vete a saber por qué, ya que ignoro sus requisitos para entrar, íbamos invitados por la organizadora de la proyección en una de las salas. Eso sí, los trámites para acceder eran muy sugerentes, sólo faltó aprender alguna contraseña. Las preciosas escaleras, parecían modernistas, años 20, estaban prohibidas y tenías que llamar al telefonillo del portal, decir que ibas a la proyección y luego subir en un diminuto ascensor. La película que vimos era la turbadora ópera prima de Spielberg 'El diablo sobre ruedas' ('Duel' título original y más apropiado). Cuenta la historia de alguien que persigue a alguien sin motivos racionales, y el perseguido entra en su juego también movido por su inconsciente. Es decir, la misteriosa esencia del ser humano puesta en evidencia, que dirige nuestras vidas por mucha apariencia sensata que tengan nuestras acciones, incluso nuestros ideales. Supongo que, por eso, nunca se ve la cara del conductor, sólo su incomprensible camión.


Y hace un mes estuve en un local, en la sugerente calle del Codo, donde vi la impresionante '12 hombres sin piedad' ('12 Angry men' título original) de Sydney Lumet, con un inolvidable Henry Fonda, sobre la pasmosa ligereza de alguna gente para juzgar a quien no se conoce... 

He recordado todo esto, al asociarlo al alucine de ver tan revueltos a algunos escritores, indignados porque Dylan no reunía los requisitos para pertenecer al club de los escritores. Según ellos, porque hay que respetar los campos, y lo de Dylan son las letras de canciones. Como llevan música ya no pueden ser poemas (olvidando que el origen de la poesía está fundido con la música). Es decir, para ellos un poeta debe publicar versos, aunque sean lo más alejado a la poesía que pueda leerse, lo que lleva a la conclusión de que no les interesa la poesía sino la cuidadosa clasificación (¿O será otro tipo de sentimientos?).

Cohen
En fin, tiene un punto tan absurdo que da un poco de pena. También habló alguien de su falta de calidad literaria, lo que probaba que no se habían molestado en leerlo. Otro, parecía admitir calidad en algunos músicos -menos mal- pero él prefería a otros citando a Leonard Cohen (coincido, amo a los dos). Yo diría que ambos son maravillosos, los versos de Cohen más clásicos, los de Dylan más torrenciales, imaginativos.


Naturalmente no estoy hablando de gustos, eso viene después de leer a quien sea, sino de rechazar a Dylan por prejuicios varios.  Me pregunto si su rechazo se debe a un menosprecio por la música, el rock, la contracultura... con toda su huella alargada de libertad, ecología, psicología, arte, filosofía, feminismo, sexualidad sin etiquetas, chamanismo...  Por mi parte siempre sentí a Dylan uno de los grandes poetas del siglo XX y ya hablé de él en este blog:
http://cuadernosdionisiacosdelalunapalida.blogspot.com.es/2011/12/la-turbadora-experiencia-de-bob-dylan.html

Por el contrario, han habido escritores que opinan que el premio ha sido merecido. Por ejemplo Pere Gimferrer, Cristina Fdez. Cubas, Salman Rushdie, John Ford, o la enorme aspirante a nobel Joyce Carol Oates. Y el comentario de Cohen que me encanta. Podría suscribirla por la obviedad: "es como ponerle una medalla al Everest por ser la montaña más alta". 

Por si alguien tiene curiosidad por explorar el laberinto Dylan, incluyo aquí un trailer de la inclasificable peli de Todd Haynes 'I'm not there'. Pero advierto que mi experiencia con los vídeos incluidos en blogs, es que de repente algunos desaparecen misteriosamente, al cabo de un tiempo. 



Acabo con versos de Dylan:
De 'Born in time': "Te me apareces en blanco y negro/cuando estábamos hechos de sueños (...) En las colinas del misterio/en la brumosa red del destino,/puedes quedarte con lo que quede de mí,/donde nacimos a la vez"